Los hechos acaecidos en día anteriores en el aeropuerto internacional de Santiago de Chile, me hizo recordar un hecho parecido y ocurrido en nuestro país.
Hace ya 30 años del primer mega robo a un avión de Transvalcar, ocurrido en la ciudad de Puerto Ordaz, siendo este hecho uno de los robos más perfectos realizados en toda la historia en el país.
El 25 de noviembre de 1992 un grupo de hombres armados asaltaron en plena pista una aeronave que transporta valores asesinando al piloto y su copiloto, llevandose 800 millones de bolívares en dinero en efectivo y lingotes de oro
Hablar de ese monto en 1992 era considerada una fortuna, pero era uno de los sueños de Oswaldo Martínez Ojeda; quien era un experto en ataques y un ladrón de profesión conjuntamente con Juan José Avendaño, “El Capitán Avendaño”, Luis Enrique Martínez Ojeda, Abel Antonio Rodríguez Rangel, Ivone Martínez Sortijo, Reiner Rivero y los hermanos Piñero, capturados en Venezuela. Los cuales recobrarían su libertad bajo fianza, diciembre de 1998.
Interferencia Ilícita:
La interferencia ilícita de la aviación se refiere a cualquier acto que tenga como objetivo perturbar la seguridad de la aviación civil, ya sea en vuelo o en tierra, o que amenace la seguridad de las personas o las propiedades en tierra.
Esto incluye actos como el secuestro de aeronaves, el sabotaje a aeronaves o aeropuertos, y el uso de armas o explosivos en zonas aledañas a aeropuertos o aeronaves.
La interferencia ilícita de la aviación es considerada un delito grave y está penado por la ley en la mayoría de los países.