El objetivo final de los estados financieros de cualquier entidad es el permitir tomar decisiones a la gerencia de la misma. Esta afirmación está recogida en el Marco Conceptual para la Información Financiera emitido por el Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad. Sin embargo, este propósito se ha visto desvirtuado a la luz de la hiperinflación y la devaluación que se presenta en nuestro país, Venezuela. Es por ello que cada vez más clientes acuden a las firmas de asesoría contable solicitando información acerca del cambio de su “moneda funcional”.
Es por lo antes expuesto que considero oportuno realizar algunas acotaciones sobre un tema de tanto calado para las empresas. Comencemos:
Propósito de la información financiera
Según el Marco Conceptual para la Información Financiera, se entiende por “información financiera útil” aquella que es “comparable, verificable, oportuna y comprensible”. “Las características cualitativas fundamentales son la relevancia y la representación fiel” (Párrafos 2.4 y 2.5).
Tipos de moneda
La NIC 21 “Efectos de las Variaciones en las Tasas de Cambio de la Moneda Extranjera”, en su punto 8, distingue tres tipos de moneda:
Moneda extranjera (o divisa): es cualquier otra distinta de la moneda funcional de la entidad.
Moneda funcional: es la moneda del entorno económico principal en el que opera la entidad.
Moneda de presentación: es la moneda en que se presentan los estados financieros.
¿Qué requisitos debe cumplir mi empresa?
La decisión de adoptar una moneda funcional u otra, no es una cuestión de libre albedrío de la empresa. Se deben evaluar todos y cada uno de los requisitos expuestos en la NIC 21 a fin de determinar cual es la moneda funcional que se debe utilizar.
¿Qué aspectos debo considerar antes de cambiar la moneda funcional de mi empresa?
Una vez realizada la evaluación señalada en el punto anterior, de acuerdo a principios técnicos, la entidad podrá optar por...
Le invitamos a seguir leyendo 7 Claves para adoptar una nueva Moneda Funcional – Parte I